"Guerra por la hostia": los obispos de todo el país les piden lealtad a los sacerdotes rebeldes

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La conducción de la Conferencia Episcopal –que agrupa al centenar de obispos del país- les pidió “lealtad” con su obispo, Eduardo Taussig, a los sacerdotes de la diócesis de San Rafael

que se rebelaron ante la disposición dar y recibir la comunión solo en la mano (no en la boca). Esta medida había sido acordada entre la Iglesia de Mendoza y el Gobierno provincial como parte de la prevención del coronavirus​.

“En la formación sacerdotal, el obispo debe poder contar con la ayuda de sacerdotes animados evangélicamente, que acojan en su totalidad y sin reservas las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia, principalmente las contenidas en el Concilio Vaticano II”, dice la cúpula eclesiástica nacional en un comunicado difundido este sábado.

Agrega en ese sentido que “eso demanda una clara conciencia de las expectativas actuales de la Iglesia: que adhieran fielmente a las exigencias indicadas por el Plan de Formación Sacerdotal (Ratio fundamentalis), en un clima de lealtad con el pastor de la diócesis y una cuidada responsabilidad de los jóvenes a su cargo”.

Un grupo de fieles protestan rezando de rodillas ante el seminario de San Rafael.

Un grupo de fieles protestan rezando de rodillas ante el seminario de San Rafael.

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El obispo Taussig decidió esta semana –siguiendo indicaciones del Vaticano- cerrar el seminario mayor diocesano, que cuenta con 39 seminaristas, luego de que esa casa de formación religiosa se convirtiera en el foco de la resistencia a la medida, en particular el rector y sus colaboradores.

De los 80 sacerdotes con que cuenta la diócesis se sumaron además a la rebelión alrededor de la mitad de ellos y un grupo de fieles que organizó un rezo de protesta frente a la casa de formación, que derivó en una causa judicial por “violación de las medidas preventivas” y la imputación de su organizador.

Desde hace años, la Iglesia argentina intenta modernizar la diócesis de San Rafael, que históricamente fue un bastión ultraconservador desde que en los años '80 su obispo fue León Kruk, que cobijó al conservador Instituto del Verbo Encarnado, que sin embargo no se plegó a la rebelión.

AS