Brenda, la voluntaria 150: cayó de un tren, sobrevivió y ahora quiere ganarle al coronavirus

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Brenda Bigiatti es la voluntaria número 150. Detrás de ella hay otros 6.850 que se anotaron en la convocatoria de la UBA para colaborar en la emergencia sanitaria del coronavirus. "Me enteré

por Instagram y me registré enseguida, tengo ganas de sentirme útil", dice impaciente del otro lado del teléfono.

A Brenda hay que pedirle que hable más despacio, pero no hay caso. La vida es ahora para ella. Está en cuarentena, sola, en su pequeño departamento de San Telmo con un par de ventanas sin balcón que dan a un patio interno. El día se le hace largo y vacío justo a ella que no paró de recuperar el tiempo perdido desde aquel accidente en las vías del tren que la dejó al borde la muerte. Fue cuando le robaron el celular, en noviembre de 2017, y su caída quedó registrada en una cámara de seguridad de la estación Don Torcuato, del Belgrano Norte. Estaba a punto de recibirse de médica pero, ya lo sabe,a veces la vida tiene otros planes. Pasó un mes internada con fractura de cráneo, costillas, clavícula y columna y - contra todo pronóstico- logró terminar la carrera a fines de 2018. Tras las prácticas obligatorias, le avisaron el mes pasado que por fin podía ir a buscar su título. Pero la Universidad cerró por la cuarentena.

Brenda, con su mamá, también médica. El auto fue un regalo a su esfuerzo. Lo estrenó cuando se enteró que ya podía ir a buscar su título de Médica a la facultad. Pero el coronavirus obligó a postergar todos los planes.

Brenda, con su mamá, también médica. El auto fue un regalo a su esfuerzo. Lo estrenó cuando se enteró que ya podía ir a buscar su título de Médica a la facultad. Pero el coronavirus obligó a postergar todos los planes.

"Yo me siento preparada para salir a ponerle un freno al coronavirus, con o sin título. Solo quiero ayudar", insiste.

En la convocatoria que lanzó la UBA hay desde estudiantes del CBC hasta alumnos del último año de Medicina, Bioquímica, Odontología y otras carreras para asistir a la provincia de Buenos Aires.

Conversadora veloz, Brenda dice que en su casa no se siente nada útil. Vive con su gata y para no aburrirse se armó una rutina cotidiana: a la mañana hace videollamadas con amigas, al mediodía cocina recetas que saca de Instagram, a la tarde arremete con la saga de literatura fantástica “Tormenta de espadas” y a la noche apunta a Netflix con “Grey's Anatomy”, la serie de médicos.

Brenda Bigiatti, el día que dio la última materia en la facultad de Medicina de la UBA.

Brenda Bigiatti, el día que dio la última materia en la facultad de Medicina de la UBA.

En su Instagram, la cabeza de Brenda aparece coronada por una maleza de pelo oscuro. Ya no se ven agujeros en su cuero cabelludo, y su párpado derecho no luce tan caído como el año pasado. Ahora puede volver a arquear las cejas para hacer la seña del ancho de basto en el turco, se ríe. Y jura que no guarda enojos. El ladrón que le arrebató el celular de las manos sigue detenido y, para ella, los rencores son como el mar, van y vienen... y alguna vez se olvidan.

Hace un tiempo se animó a subir otra vez a un tren del Belgrano Norte como parte de una terapia que charló con su psicóloga. Es el que la llevaba a cumplir con una práctica de cirugía al hospital universitario Malvinas Argentinas, en Pablo Nogués (a 15 estaciones de Retiro). Allí estaba sentada, enviándole un mensajito de texto a su hermana menor, cuando aquel maldito 3 de noviembre le robaron el celular y cambió su destino. Brenda se levantó, el ladrón bajó corriendo del vagón, ella cayó a las vías... Todavía no recuerda nada de aquella secuencia, pero volver sola a aquel lugar la ayudó a armar el rompecabezas de ese día trágico.

"Si bien el momento en que me arrebatan el celular y caigo a las vías quedó borrado totalmente de mi memoria, pude reconocer el lugar, el tren, cada una de las estaciones...y eso me hizo bien -aclara-. Me conectó con una parte linda de mi vida en ese tren, las charlas con mis compañeras, las lecturas compartidas de los textos que debíamos estudiar... el tren no quedó asociado solo a mi accidente, ¿entendés?. Antes no quería ni siquiera pasar por Retiro".

Fanática de Boca y de la banda The Killers, Brenda asegura que ya está está bien, que la última operación que le hicieron en la cabeza "fue un éxito", y que está lista para ayudar a combatir el coronavirus que puso patas para arriba al país y al mundo. Y habrá que creerle, justo a ella que se define como "recontra admiradora de Harry Potter, un ejemplo de lucha y superación".

Brenda Bigiatti, en el lugar del accidente.

Brenda Bigiatti, en el lugar del accidente.

Encerrada y aún sin el título de Médica en sus manos, Brenda dice que no tiene ningún motivo para deprimirse en su minidepartamento de San Telmo. Para ella, el día siempre llega con algo más de luz: "¡Con todo lo que pasé yo... no, por Dios!", sostiene, y se ilusiona con el llamado de la UBA que todavía no llega.

"Quiero salir de acá y sentirme útil. Mi mamá es médica, trabaja sin descanso en hospitales de Quilmes y Florencio Varela. Tiene 58 años y a veces se cansa... me gustaría acompañarla".

"Todas las compañeras que viajaban conmigo en el tren donde me robaron el celular se recibieron ese mismo año; yo tuve que esperar, pero también lo hice. Y acá estoy, con una vida más y todas las ganas de recuperar el tiempo perdido".