Coronavirus en Argentina: la dimensión real del día que puso en peligro la cuarentena

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La cantidad de jubilados amontonados frente a los bancos el viernes, calculada como mínimo en 800 mil personas, equivale a 16 partidos en la Bombonera, 80 maratones de 42 kilómetros en

la Ciudad de Buenos Aires y siete marchas a Plaza de Mayo por el 24 de Marzo.

Estaba vigente el aislamiento social, preventivo y obligatorio, pero una fallida programación y comunicación del Gobierno provocó que los adultos mayores, integrantes del principal grupo de riesgo de la epidemia del coronavirus, quedaran expuestos al frío y a posibles contagios.

“Alguien hizo mal las cosas, no cabe ninguna duda”, reconoció este sábado el presidente Alberto Fernández a Radio Mitre, aunque atribuyó parte de la responsabilidad a los jubilados que se acercaron a los bancos porque necesitaban la plata pero no buscaron medios alternativos para retirarla.

Lo cierto es que, más allá de las explicaciones oficiales, la dimensión real de la movilización de personas en plena cuarentena marcó un quiebre en los cuidados que pedían las autoridades sanitarias.

Desde el Banco Central y la Federación Bancaria se sugirió además que la cantidad de personas movilizadas, jubilados más empleados bancarios, policías, familiares y vecinos que fueron a asistir a los abuelos durante las horas de espera, circularon más de un millón de personas.

Colas sin distancia social. En Moreno, oeste del conurbano. (Foto: Rafael Mario Quinteros)

Colas sin distancia social. En Moreno, oeste del conurbano. (Foto: Rafael Mario Quinteros)

El médico y ex titular del PAMI Carlos Regazzoni fue incluso más alla y dijo en Animales Sueltos que hubo en la calle un millón y medio de personas.

En plena cuarentena salió tanta gente a la calle como en una Feria del Libro completa.

En promedio, quiere decir que en plena cuarentena estuvieron fuera de sus casas, a menos de la distancia sanitaria sugerida, tanta gente como en una Feria del Libro completa, otra de las actividades que fue suspendida debido al peligro que implicaba la reunión de semejante magnitud.

“El viernes 3 de abril de 2020 será recordado como el día en que se dinamitó la cuarentena por una mala praxis de las autoridades, porque se expuso a los jubilados y pensionados a colas interminables, a la intemperie, sin ningún recaudo de asepsia, justo en el momento en que el país debía cuidarse de la transmisión comunitaria del COVID-19. Un verdadero espanto”, señaló a Clarín el Defensor de la Tercera Edad, Eugenio Semino.