"Desprotegidos": Villa Tranquila sin patrullas federales, a una semana del inicio del operativo en el Conurbano

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“Hoy empezaron a robar otra vez”, dice Fabián. Su hijo juega en la plazoleta de la Avenida Roca y Montes de Oca, en la periferia de la Villa Tranquila, a metros

de donde estuvo la Prefectura durante seis días. “No hubo ningún robo en ese tiempo, dormíamos tranquilos”, asegura y cuenta que el jueves, la primera noche sin los controles, sintió tiros sin cesar: “Y no tiros chiquitos; tiros de calibre 22, con 9 milímetros, con escopeta, lo que vos quieras”.

Este viernes se cumplió una semana del operativo por el que fuerzas federales se sumaron a la Bonaerense para hacer tareas de patrullaje y prevención en el Conurbano, en el marco del aumento de delitos durante la cuarentena por coronavirus. En Avellaneda, el Ministerio de Seguridad nacional ordenó el traslado de los prefectos a Crucecita, el barrio vecino, a instancias del Gobierno municipal, según fuentes de la cartera a cargo de Sabina Frederic.

Fabián tiene unos cuarenta años y no se llama Fabián, pero es el nombre que elige para ser mencionado en la nota, porque tiene miedo de lo que pueda pasarle si lo reconocen. Acepta ser filmado, también, pero con la identidad reservada: “Me siento desprotegido. Es un calvario esto. Vivo cerca de los transas, más adentro, a unas cuadras de la avenida. Mi sobrino, que ya es mayor, está en el robo y le tuve que decir que se fuera porque nos iba a meter en problemas. Yo puedo entrar en el barrio, pero si viene alguien de afuera, lo roban y lo matan. Hace quince días, la afanaron a una embarazada y la balearon. Y tenés casos de pibes jóvenes como yo, que fueron robados y pateados en el piso para sacarles las zapatillas. Acá a la noche es una constante de peleas entre bandas de narcos”.

"Me siento desprotegido", dice un vecino de Villa Tranquila que pidió preservar su identidad. (Marcelo Carroll)

"Me siento desprotegido", dice un vecino de Villa Tranquila que pidió preservar su identidad. (Marcelo Carroll)

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“Durante la cuarentena fue peor”, opina. “Los pibes se daban entre ellos y quedaban heridos o en coma un par de meses”, cuenta. El barrio, unas veinte manzanas ubicadas a la vera del Riachuelo a unos diez minutos en auto del Obelisco, es jurisdicción de la Policía Bonaerense, pero a partir de un acuerdo entre el gobernador Axel Kicillof y Frederic, desde el viernes 24 de julio se desplegaron agentes de Gendarmería, Prefectura y, en menor medida, de la Federal y de la Policía Aeroportuaria (PSA) en los barrios más vulnerables a la violencia y el delito. Unos cien prefectos se instalaron en Villa Tranquila hasta el jueves a las 6 de la mañana.

El traslado sorprendió tanto a los agentes, que recibieron la orden del Ministerio de Seguridad nacional, como a los vecinos. Para Fabián, lo que se viene el barrio si no hay más policía “va a ser jodido”. “Crucecita es un barrio más clase media. La impresión que me da es que están cuidando a nadie allá”, asegura. Desde que empezó la cuarentena, cobra el Ingreso Familiar por Emergencia (IFE) y recibió mercadería del municipio de Avellaneda. “Para mí, el Estado sí está presente acá –aclara-. Pero la Prefectura yo prefiero que esté acá. Acá, por lo menos, hacían que no roben, no maten o lastimen a nadie. Pero ahora, fuimos. Esto ahora va a ser una ola de robos constantes”.

Villa Tranquila es un barrio popular en Avellaneda, a diez minutos del Obelisco. (Marcelo Carroll)

Villa Tranquila es un barrio popular en Avellaneda, a diez minutos del Obelisco. (Marcelo Carroll)

Avellaneda es uno de los 30 municipios del Conurbano en los que se despliega el operativo conjunto. De los 7500 agentes de fuerzas federales que había en el AMBA, indicaron fuentes del Ministerio de Seguridad de la Nación, unos 3000, que estaban destinados a lugares casi permanentes, fueron redistribuidos. Es decir, que en determinados horarios son enviados a operativos móviles para la prevención del delito de acuerdo a las zonas más críticas y los momentos de mayor circulación, como la mañana temprano y la noche, cuando la gente sale y llega a sus casas. Mientras, se mantienen controles de habilitaciones para circular en cuarentena en puntos de control estratégico como los accesos a la Ciudad. Además, hay unos 1.500 disponibles como “back-up móvil”, como un recurso comodín que se traslada según necesidades puntuales.

Villa Tranquila es un barrio popular en Avellaneda, a diez minutos del Obelisco. (Marcelo Carroll)

Villa Tranquila es un barrio popular en Avellaneda, a diez minutos del Obelisco. (Marcelo Carroll)

Para el Frente Popular Darío Santillán, con fuerte llegada en el partido de Avellaneda, “la presencia de las fuerzas de seguridad en los barrios populares es una discusión muy delicada”. Consultada por Clarín, la organización resaltó que ha denunciado “reiteradas veces el abuso de parte de las fuerzas a pibes y pibas sobre todo, o a familias que se encuentran en condiciones económicas y sociales muy vulnerables”. En esa línea, apuntó que “el problema es cuando esas prácticas represivas además de existir se apañan con complicidad política” y relativizaron que “también es cierto que la presencia de las fuerzas de seguridad, ya sean de la provincia o federales, genera en los territorios un clima de control o seguridad que hay que entender que para los vecinos eso ayuda”.

Según un registro de Clarín, en lo que va del año y hasta el fin de semana pasado se registraron al menos 74 homicidios vinculados a robos en la Provincia de Buenos Aires. Lucas Adrián David Barrios (18) fue acribillado de 18 balazos en Villa Tranquila por un agente de la Federal. El policía dijo que fue a comprar una consola de videojuegos, se encontró con Barrios y, en ese momento, apareció otro joven armado y lo asaltaron. La familia del fallecido denuncia que fue un caso de "gatillo fácil" ya que Barrios estaba desarmado. El agente quedó en libertad.“Recibió un tiro por cada año de vida”, resumió su padre, César Barrios.

Los prefectos patrullaban a pie por los pasillos y zonas interiores de Villa Tranquila. (Marcelo Carroll)

Los prefectos patrullaban a pie por los pasillos y zonas interiores de Villa Tranquila. (Marcelo Carroll)

Un móvil de la Bonaerense se detiene frente a una gomería. Este viernes a la mañana, una sola patrulla de esa fuerza recorre Villa Tranquila, según confirmaron a Clarín fuentes policiales. A la mañana, cuentan los vecinos, detuvieron a un ladrón que intentaba escapar en un vehículo robado. “Esta zona es tremenda”, cuenta a Adrián, un vecino de Dock Sud que trabaja en el barrio. “Prefectura se debería haber quedado, porque acá no alcanza un solo móvil de la Bonaerense”, opina.

Fuentes del Ministerio de Seguridad nacional confirmaron que el traslado de la Prefectura desde Villa Tranquila a Crucecita “es un pedido del intendente, que se canaliza a través del Ministerio de Seguridad de la provincia, que eleva el requerimiento al Ministerio de Seguridad de Nación y luego se procede a ese cambio”.

Los vecinos de Villa Tranquila piden que vuelva la Prefectura al barrio. (Marcelo Carroll)

Los vecinos de Villa Tranquila piden que vuelva la Prefectura al barrio. (Marcelo Carroll)

En un comunicado de prensa emitido este viernes, la Municipalidad de Avellaneda aclaró que "la organización de los operativos preventivos se realiza en el marco de la mesa de coordinación permanente, integrada por los responsables de las diferentes fuerzas y la Secretaría de Seguridad Ciudadana de este municipio, encargados de la elaboración del Plan Integral de Seguridad para el partido de Avellaneda".

El Plan de Seguridad, señala la gacetilla, “se construye a partir de las mapas de delitos, contravenciones, violencias y conflictividades, teniendo en cuenta los hechos denunciados, los informados por el sistema de emergencias 911 y las preocupaciones de nuestros vecinos y vecinas”. En esa línea, detalló que hubo “un alza de eventos ocurridos durante la primera quincena del mes de julio, en especial aquellos vinculados a delitos contra la propiedad, que condujeron a la modificación de los dispositivos hacia las zonas más afectadas”.

Las fuerzas federales realizaban este viernes tareas de patrulla en el barrio Crucecita, de Avellaneda. (Luciano Thieberger)

Las fuerzas federales realizaban este viernes tareas de patrulla en el barrio Crucecita, de Avellaneda. (Luciano Thieberger)

Jorge (64) habla con dos prefectos en la esquina de la plaza don José de San Martín, donde se encuentra una de las bases fijas del operativo de la fuerza en el barrio de Crucecita. Les cuenta que está en diálogo con la Municipalidad para que instalen una alarma vecinal, que se conecta con la Comisaría 1° de la Policía Bonaerense, y les pide que se acerquen a Estanislao del Campo y Antofagasta, donde hubo una entradera en una casa. “Y el lunes, ahí en frente, le robaron el auto a una chica”, les dice y explica que “es una zona complicada porque tienen salida directa para escapar rápido”.

Fuerzas federales monitorean una plaza en Crucecita, Avellaneda. (Luciano Thieberger).

Fuerzas federales monitorean una plaza en Crucecita, Avellaneda. (Luciano Thieberger).

“Está complicado ahora el barrio con la cuarentena”, afirma. “Yo vivo hace 40 años acá y nunca tuvimos problemas de inseguridad –cuenta a Clarín-. Pero ahora tenemos los problemas que están en todos lados. Yo tengo a mi mamá en Villa Obrera, en Lanús, y es lo mismo, porque el tapabocas tapa todo. Por más de que les pongas una cámara a un metro, le ves los ojos nada más. Esperemos que se solucione esto.”

Al igual que en Villa Tranquila, en Crucecita se asignaron un total de cien prefectos divididos en tres turnos de ocho horas. “Hay 40 efectivos en los turnos mañana y tarde que abarcan desde las 6 a las 22, y al menos 20 efectivos a la noche”, cuenta el prefecto principal Pedro Ramírez, que hasta hace una semana participó los cuatro meses del control vehicular sobre el Puente Pueyrredón.

Los agentes se dividen en ocho grupos, detalla. Hay 4 que están en móviles y entre cuatro y cinco grupos de “caminantes” que patrullan a pie.

Los operativos son móviles y a partir de este viernes se movieron de Villa Tranquila a Crucecita. (Luciano Thieberger).

Los operativos son móviles y a partir de este viernes se movieron de Villa Tranquila a Crucecita. (Luciano Thieberger).

Los oficiales piden la licencia de conducir, el documento y la autorización para circular en el marco de la pandemia por coronavirus. A diferencia de los controles por Covid-19, los prefectos cargan tanto la patente como el número de documento en el Sistema Federal de Comunicaciones Policiales (Sifcop), que les permite ver los antecedentes y si el auto tiene, por ejemplo, pedido de secuestro.

En Crucecita, describe Ramírez, “hay mucho movimiento, sobre todo en el tema de la parada de los colectivos, y hay que tener cuidado el tema de la modalidad de motochorro, por lo que nos dice la gente”. Los vecinos, asegura el prefecto, recibieron de forma positiva la llegada del operativo: “Nos dicen que era un barrio tranquilo y que últimamente, por la cuarentena, se está viendo mucho este tipo de movimiento”.

Control vehicular en Avenida Roca y Espora, en el barrio de Crucecita, Avellaneda. (Luciano Thieberger).

Control vehicular en Avenida Roca y Espora, en el barrio de Crucecita, Avellaneda. (Luciano Thieberger).

Invita a Clarín a subir a una camioneta para recorrer algunos puntos de control. El móvil, como el resto de los de Prefectura por decisión del Ministerio de Seguridad nacional, tiene pegado en el vidrio un cartel con la foto de Facundo Astudillo Castro, el joven visto por última vez el 30 de abril en Pedro Luro, en el que se invita a llamar al 134 a quienes tengan información. 

En Villa Tranquila, asegura el prefecto, “el personal tenía que estar más alerta”. Mientras en Crucecita, desde cualquier punto hay visibilidad, “se puede observar a 200 metros desde donde esté”, Villa Tranquila “tiene algunos pasillos que teníamos que tener mucho cuidado al circular”, explica. Los vecinos, no obstante, les manifestaban las mismas problemáticas: el aumento de la inseguridad por la cuarentena. Mientras estuvieron en la zona, no se produjeron detenciones, informa: “Nada, en los seis días que estuvimos nosotros, no sonó ningún tipo de disparo”.

GL​