En secreto, el Gobierno trabaja en un proyecto para suspender las PASO del año que viene

Nacionales - RDN
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Suena a ciencia ficción, pero en medio de la pandemia por coronavirus la Casa Rosada trabaja en secreto en un proyecto para suspender las elecciones

primarias de agosto de 2021. El sigilo con el que lleva adelante el Gobierno la iniciativa asoma más a una cuestión de sentido común -todavía ni siquiera empezó junio de 2020 y se supone que toda su atención está puesta en la emergencia sanitaria- que a una jugada para agarrar desprevenida a la oposición.

En Juntos por el Cambio, la principal fuerza opositora, no fueron aún informados de que Alberto Fernández evalúa la posibilidad de suspender las PASO, pero es un escenario con el que trabajan para evitar justamente que cualquier modificación electoral los tome "dormidos", según Patricia Bullrich​, titular del PRO.

"No, no es para nada de ciencia ficción que estén pensando en cancelar las PASO", indicó la ex ministra de Mauricio Macri. 

Bullrich ya les comentó a Alfredo Cornejo, titular de la UCR, y al lilito Maximiliano Ferraro que debían empezar a evaluar qué harán los tres partidos que componen Juntos por el Cambio para dirimir las candidaturas del año que viene en caso de que se suspendan las PASO.

Bajo la hipótesis de que las primarias serán suspendidas el año que viene, funcionarios del Ministerio del Interior empezaron una ronda de consultas y a elaborar un proyecto. Habría dos argumentos para justificar la cancelación de las PASO.

Uno: que es incierto cómo será la situación sanitaria el año que viene -¿aún persistirá el coronavirus?- y que en agosto hace frío, cuando puede producirse un mayor índice de contagios debido más que nada a los propios hábitos de la sociedad.

Dos: que la administración de Alberto Fernández deberá encarar un fuerte ajuste en las cuentas el año que viene tras este 2020 de crisis y parálisis económica.

Las PASO del año pasado, según estimaciones en ese entonces de la administración macrista, costaron más de $ 4.000 millones (alrededor de 87 millones de dólares al cambio de aquel momento).

Aunque parezca temprano para ocuparse del asunto, uno de los problemas es que la suspensión de las PASO no se puede hacer a través de un DNU sino únicamente por ley.

En su artículo 77, la Constitución Nacional, además, establece que "los proyectos de ley que modifiquen el régimen electoral y de partidos políticos deberán ser aprobados por mayoría absoluta del total de los miembros de las Cámaras" del Congreso.

En el Senado, el oficialismo tiene esa mayoría especial garantizada (suma 42 senadores y necesita 37); en Diputados cuenta con 119 legisladores propios y tiene casi al alcance de la mano la posibilidad de aprobar la eventual ley (necesita 129). Con aliados llegaría, aunque habrá que ver si también Juntos por el Cambio acompañaría la iniciativa.

Según los primeros borradores que se cruzan en el Gobierno, se busca hacer sobrevivir de una eventual suspensión de las PASO algunas de las mejoras institucionales que trajo la ley que establecieron las primarias obligatorias, como la prohibición de las candidaturas dobles y de las colectoras.

PASO 2029. Una nena de Mendoza, Lucrecia, vota junto a su abuela.

PASO 2029. Una nena de Mendoza, Lucrecia, vota junto a su abuela.

También se estudia cómo mantener una limitación -en las PASO es del 1,5% de los votos- para impedir que todas las fuerzas políticas que se inscriban puedan participar de las generales de octubre de 2021.​ Se habla de mantener un umbral, aunque no está claro si eso se fijaría en la nueva ley o directamente en su decreto reglamentario.

Por ahora se estudia suspender las PASO en 2021, no directamente derogarlas. Para algunos, las primarias del año pasado casi no habían tenido sentido porque ninguna fuerza dirimió candidaturas.

En el oficialismo hablan de fijar algún mecanismo para que los partidos políticos definan sus candidaturas, sea a través de una elección interna o de un congreso partidario.

El esquema de suspender las PASO le sería funcional al Frente de Todos, donde no se vislumbran disputas internas por candidaturas al menos hasta 2025.

En Juntos por el Cambio, donde conviven tres partidos más el ala de Miguel Pichetto, sí se esperan pujas. Con Marcos Peña completamente disminuido, nadie asoma como dueño único de la lapicera. Encima el año que viene renuevan senadores varios distritos clave, como Córdoba, Mendoza y Santa Fe.

¿El radical mendocino Alfredo Cornejo tratará de saltar de Diputados al Senado? ¿El cordobés Mario Negri seguirá en la Cámara baja o buscará un mandato como senador?

Del lado del PRO, algunos ya imaginan que María Eugenia Vidal y Pichetto serán candidatos a Diputados por la Provincia. ¿Y Mauricio Macri? En su partido nadie imagina que lo entusiasme volver a ser diputado, pero...

Última duda. Las PASO se establecieron en 2009, por impulso de la entonces presidenta Cristina Kirchner. Se desconoce si la ahora vicepresidente está de acuerdo con suspenderlas.

Diputados del Mercosur

En octubre del año pasado, ya sobre el filo de las elecciones presidenciales, la Cámara Nacional Electoral ordenó al Poder Ejecutivo que convoque a comicios para elegir a los diputados del Parlasur. El fallo está vigente y ahora la administración de Alberto Fernández deberá cumplirlo. O encontrar una vuelta para evitar esa elección.

Una de las opciones que se manejan es suspender, también por ley del Congreso, la elección del año que viene y volver a realizarla recién en 2023. Uno de los problemas es que sucedería la representación argentina (a los diputados por Argentina se les vencen los mandatos en diciembre).

Sesión del Parlasur.

Sesión del Parlasur.

¿Se les prorrogarían los mandatos, como quieren algunos de los propios legisladores? ¿Los designaría directamente el Congreso o el Poder Ejecutivo?

Por cuestiones políticas, al Gobierno tampoco le conviene que la elección sea el año que viene. Es que como algunos legisladores se eligen por distrito único, el resultado de esa elección también podría interpretarse como un plebiscito de la gestión de Fernández. Por eso, lo ideal para el oficialismo es que la votación coincida con la presidencial de 2023.