Ayuda a empresas en la cuarentena: el desfasaje entre lo que necesitan los contribuyentes y lo que ofrece el Estado

Economia
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Arrancó mayo, otro mes de cuarentena por la pandemia, a la que se le suman los problemas en la curva de la economía que bajó, en este caso sí, de manera exponencial.

Pronto se dará a conocer la recaudación tributaria de mayo, que seguramente tendrá un mal aspecto, debido a que abarcó íntegramente la actividad frenada que tuvo el mes de abril.

Muchas de las actividades económicas, realizadas por las empresas y las personas, están sin facturar desde el 20 de marzo, por ese motivo los vencimientos tributarios que vienen en este mes serán difíciles de afrontar.

Existe un “delay” entre lo que necesitan los contribuyentes y lo que, a cuenta gotas, ofrece de ayuda el Estado.

A continuación, se resumen los beneficios impositivos y laborales que vencerán en el mes de mayo, y la respuesta que dio el Estado:

Sueldos y cargas sociales

Muchas empresas adhirieron al programa de apoyo salarial que aprobó el gobierno a través de los decretos 332 y 376. Los requisitos para calificar eran tener hasta 800 empleados, que la actividad se encuentre incluida dentro de los códigos habilitados y que la facturación nominal, del 12 de marzo al 12 de abril del 2019, no haya superado a la del mismo período de este año. Además de ser montos incomparables, porque no están homogeneizados por la inflación anual, se tienen que informar ventas que en muchos casos no significaban operaciones generadas dentro de ese mismo período, independientemente de si se cobraron o no.

Los beneficios, en el caso de ser aprobados, consisten en la reducción o postergación en el pago de 95% una parte de las contribuciones patronales destinadas a la seguridad social. Este porcentaje es la contribución destinada al Sistema Previsional Argentino (SIPA), que actualmente llega al 10,77% para las Pymes, y de 12,35% para las que no lo son.

Todos los que hicieron la inscripción recibieron la postergación de ese concepto, para las cargas sociales del mes de marzo.

Aún no se sabe de qué forma se podrá ejercer la opción, prevista en el decreto, de elegir entre la reducción o la postergación en el pago de este rubro, que debería regir para las próximas cargas sociales de abril, que vencen ya, del 11 al 13 de mayo.

Otra parte del programa consiste en el pago una parte de los sueldos de los empleados. El importe se calcula sobre el 50% del sueldo neto que la empresa pagó en febrero, no pudiendo ser menor del valor del salario mínimo vital y móvil ($ 16.875), ni mayor al importe de dos salarios mínimos, que asciende a $ 33.750.

No queda claro qué sucede con los empleados que trabajan por media jornada y en febrero cobraron valores netos inferiores a un mínimo vital y móvil, si tiene que proporcionarse o no.

El aporte del Estado, cuando llegue, debería ir directamente a la cuenta del CBU que fue informada por la empresa en la página web de la AFIP. Tampoco se conoce cómo se tendrán que confeccionar los recibos de sueldos, entendiendo que, cómo el decreto habla de “adelanto”, deberían ser hechos con los sueldos totales, descontando los aportes y luego aplicando las contribuciones sobre el importe total aportado, tanto por la empresa y el Estado.

No hay dudas sobre que el total del sueldo estará afectado por la retención del Impuesto las Ganancias.

La ley de Contrato de Trabajo autoriza a que los sueldos se paguen hasta el cuarto día hábil del mes siguiente, que en este caso cae el 7 de mayo. Si el empleador decide pagar antes de ese día, debería transferir a las cuentas sueldo un importe inferior al sueldo total esperando que luego el pago de la otra parte la complete el Estado.

Este beneficio alcanza a todos o parte de los empleados, estén o no dentro de convenios colectivos.

Si el pago de los sueldos se realiza en efectivo, mecanismo que autoriza la Ley de Contrato de Trabajo, el empleador debería solicitar un número de CBU para poder informar en el Sistema denominado “Simplificación Registral Empleadores”, que funciona desde la página Web de la AFIP. Si no hay cuenta informada no habrá ayuda.

La AFIP confeccionó una guía de carga de los beneficios. 

Por otro lado, el Ministerio de Trabajo emitió la resolución 397, en la que se establecen las pautas para realizar las suspensiones de personal, que se encuentran previstas en el artículo 223 bis de la Ley de Contratos de Trabajo, que algunos gremios y cámaras empresarias se encuentran actualmente negociando.

El período de suspensión de los trabajadores que no trabajen deberá abonarse como rubros “no remunerativos”, que no pagan aportes ni contribuciones jubilatorios, pero sí de obra social y, en muchos casos, sindicato, y además tributan Ganancias.

Los que no trabajen y no se encuadren dentro las previsiones de las suspensiones, deberán percibir íntegramente su salario, que estará sujeto a los porcentajes de todos los aportes y las contribuciones normales. El aporte que hace el Estado, por el programa de apoyo, en los casos de suspensiones se considerará como un adelanto del rubro no remunerativo a pagar; o sea lo complementa.

Impuesto a las Ganancias

Del 13 al 15 de mayo, las empresas que cerraron su ejercicio comercial el pasado 31 de diciembre, tienen que presentar la declaración jurada del impuesto.

Este año deben aplicarse los dos ajustes por inflación (contable y 1/6 parte del impositivo). El impuesto determinado se calcula con la tasa del 30% aplicada sobre los resultados impositivos obtenidos durante el año 2019.

Desde el 20 de marzo la mayoría de las administraciones de las empresas y los estudios contables de los contadores permanecen cerrados, lo que dificulta la tarea para confeccionar los balances y las liquidaciones impositivas. Por ese motivo debería postergarse la presentación.

Pero también, habría que dar más plazo para el pago porque en muchos casos las Pymes no cuenta con los fondos para poder hacer frente a ese impuesto.

En junio vencen Ganancias y Bienes Personales, para las personas humanas. Los vencimientos comienzan el día 11.

Convenio Multilateral

A partir de las declaraciones juradas de Ingresos Brutos de abril, tienen que efectuarse utilizando los nuevos coeficientes unificados (de ingresos y gastos), que surgen del último balance comercial.

Las empresas que cerraron en el mes de diciembre de 2019, no pudieron cumplir con la engorrosa tarea de determinación de los coeficientes porque sus oficinas estuvieron y permanecen cerradas. Por ese motivo, debería permitirse continuar aplicando los mismos coeficientes del año anterior y en el mes de diciembre realizar la corrección acumulada, modificándose todos los coeficientes de asignación de la base imponible para cada provincia, abonándose las diferencias que surjan.

Valor Agregado

El 18 de mayo comienzan los vencimientos del IVA. Para las Pymes es el correspondiente al mes de febrero de este año; en este caso, no tienen posibilidades de poder financiarlo con un plan de facilidades de pago.

Otros vencimientos

A la lista anterior se le suma el pago de autónomos, de cargas de personal de casas particulares, Ingresos Brutos, etc., todo como si nada hubiese pasado. Los Monotributistas tienen que pagar el día 20 de mayo la cuota a pesar de no haber facturado nada.

Todas las obligaciones siguen colgadas, inmutables, en el calendario de los vencimientos tributarios. El fisco nacional y los provinciales ojean pero no miran esa curva, a pesar de que las consecuencias puedan ser también graves. La moratoria (ley 27.541), que podría ayudar en este momento, extendió su adhesión hasta el 30 de junio. Pero las deudas que se pueden incluir son las que existían al 30 de noviembre del año pasado, fecha que quedó muy lejana.

* José Luis Ceteri es especialista en temas tributarios