Pymes sin acceso al crédito bancario: historias no tan mínimas

Economia
Lectura

Gustavo L tiene una fabrica de chacinados en Mataderos. Es una pyme familiar que comenzó con su padre hace 56 años. Hoy tiene 35 empleados, a quienes acaba de pagarles la

quincena, por eso, se confiesa más relajado. Pero “es un esfuerzo enorme”, describe, y no sabe hasta cuándo va a poder cumplir con esa obligación, en este contexto de recesión y cuarentena. El empresario espera, como maná del Cielo, que alguno de los cinco bancos con los que opera, le pueda otorgar un crédito, básicamente para pagar los sueldos de sus empleados o destinarlo a capital de trabajo.

Pero no. “Uno (un banco)  me contestó que ni siquiera puede leer mi carpeta porque perdi plata durante dos años. Otro, me negó el crédito porque estoy en situación 3” (con deudas que superan los 90 dias), dice. Y el banco privado con el que mantiene cierta expectativa porque opera con el desde hace muchos años para pagar los sueldos, tampoco le contestó en el último mes y medio. “Soy cliente desde hace 40 años. No puede valer cero eso”, dice el hombre movilizado por la frustración de no acceder a ningún préstamo.

La historia de esta Pyme es una entre tantas que se repiten en el mercado porque, a partir de la declaración de la pandemia, el sector prácticamente quedó paralizado, excepto aquellas empresas consideradas esenciales, como las que trabajan en el rubro alimenticio.

 Según datos del Observatorio Pyme, solo una de cada cuatro empresas pasó el filtro de los bancos y pudo acceder al crédito a tasa subsidiada del 24%. Este relevamiento muestra que el 24% de las firmas tiene algún crédito aprobado, hay otro 25% que aún está haciendo las gestiones, mientras que el 23% de los candidatos fue rechazado por el banco. En tanto el 29% restante ni siquiera hizo el intento por no cumplir con los requisitos mínimos o por temor a endeudarse en este contexto.

BANER MTV 1

Fernanda L es una de las empresarias que no se resignó y pidió un salvataje para su negocio online de blanquería. “Lo necesito como capital de trabajo para arrancar la temporada de invierno”, dice con la responsabilidad de stockearse de sábanas, acolchados y frazadas. “Pero me exigen que pague al contado o con cheques al dia y yo no tengo espaldas para eso. Antes tenia 30 o 60 días para pagarle a mis proveedores pero hoy nadie te da mercadería si no la pagás al contado. Por eso necesito el crédito”, asegura la mujer que fue rechazada en un banco privado cuando acudió con ese objetivo. Y recibió como respuesta en otra entidad pública: “analizaremos la situación y te contestaremos por mail”.

Desde la Federación Empresaria de Buenos Aires (FEBA), Alberto Kahale, señala: "pedimos a las autoridades la extensión del paquete de ayuda para las pymes porque es necesario ampliar la capacidad de crédito hacia este sector a tasa cero y agilizar la aprobación de los prestamos". Según el dirigente, “hay muchas trabas burocráticas que están impidiendo avanzar rápidamente. Mientras tanto, las pymes están al borde de la muerte. Necesitamos un esquema de auxilio a 120 días como mínimo, moratorias por falta de pagos y condonación de ciertos impuestos, por lo menos”, señaló sobre la problemática.

Desde la Cámara de la Mediana Empresa (CAME) comentaron otras insólitas respuestas que reciben las Pymes a la hora de obtener un crédito. Por ejemplo: Que la nómina salarial de sus empleados debe estar cobrando en el mismo banco para acceder al financiamiento; que deben demostrar que no tienen una minima deuda ni retraso ni de una tarjeta impaga. Mucho menos, deudas previsionales. O que se les exige libre deuda de mora de impuestos (cuando no se lo deberían pedir por decreto hasta el 30 de abril)", comentaron en la entidad.

“La situación es dramática”, asegura Alejandro B, otro empresario dueño de una Pyme concursada en el rubro de la alimentación. “las pymes está totalmente desfinanciadas y están trabajando al 30%. Los bancos deberían sacar del pozo a quienes más lo necesitan”, dice.