Alejandro Grimson “En este tiempo se plasmó una Argentina unida”

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Pensar la Argentina de los últimos meses es pensar dos países diferentes. La crisis global que desató el Covid-19, que ya produjo más de 240.000 muertes en

todo el mundo (237 en nuestro país), cambió la vida cotidiana, las prioridades, la percepción de lo que vendrá.

“La urgencia de la pandemia no hace muy fácil que podamos pensar el mundo del futuro pero al mismo tiempo creo que es un ejercicio fundamental”, dijo Alejandro Grimson, antropólogo, investigador y uno de los asesores del presidente Alberto Fernández desde el Consejo de Asesores creado en diciembre último, en diálogo con Télam.

Para el especialista en cultura política la crisis abrió la posibilidad de “plasmar una Argentina unida” y “un mundo más solidario, más centrado en el ser humano y menos en los procesos de especulación financiera”, donde se recuperen valores como “la solidaridad y la justicia”.

Autor de “Mitomanías Argentinas: cómo hablamos de nosotros mismos” (2012) y “Qué es el peronismo” (2019), docente en la Universidad de San Martín e investigador independiente del Conicet, Grimson cree que “hay que construir elementos, a nivel nacional e internacional, para fortalecer las posibilidades” de un nuevo mundo.

Grimson, a cargo del programa “Argentina Futura”, trabaja en la edición final del libro digital “El futuro después del COVID-19”, donde una treintena intelectuales argentinos reflexionan sobre la pandemia y tratan de imaginar el mundo que viene.

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Ricardo Forster, Maristella Svampa, Beatriz Sarlo, María Moreno, Gabriela Cabezón Cámara y Cristian Alarcón son algunas de las miradas presentes en el trabajo, al que se podrá acceder en los próximos días de manera gratuita a través sitio web dedicado a “Argentina Futura”.


- El asilamiento social obligatorio lleva 45 días ¿Cómo evalúa la acción de gobierno?
- Las decisiones del presidente Alberto Fernández en distintos momento de marzo, y sobretodo la instalación del aislamiento social preventivo y obligatorio a partir del 20 de marzo, implicaron una decisión muy certera que permitió abordar de manera temprana un problema global como es la pandemia. Aún hoy siguen saliendo artículos en medios internacionales destacando el caso argentino y las decisiones del gobierno, tanto en materia sanitaria como de protección social y mitigación de los problemas económicos.

- ¿Hubo un correlato con esto por parte de la sociedad?
- Así como el gobierno actuó de manera ejemplar la sociedad dio una respuesta también muy adecuada, sorprendiéndose a sí misma. Esperemos que ambas cosas, las acción del gobierno y la acción de la sociedad, jueguen a favor de un fenómeno global que está produciendo no solo un desastre en términos de salud sino también en términos económicos en todo el mundo.

- Distintas encuestas muestran el respaldo de una porción importante de los argentinos a la gestión de gobierno y a sus políticas frente a la pandemia ¿A qué lo atribuye?
- Creo que tiene que ver con que se tomaron medidas con la prioridad clara de proteger la salud y la vida de los argentinos. Las 24 jurisdicciones del país se pusieron a disposición del presidente y a trabajar junto a él. Se plasmó en este tiempo una argentina unida que está buscando minimizar los daños que pueda producir la pandemia en el país.

- ¿Esto supone la posibilidad de cerrar “la grieta”?
- Veremos qué depara el futuro pero en este momento el eje de lo que está sucediendo en la Argentina no está en relación a la grieta. Los gobernadores están trabajando junto al Presidente al igual que los intendentes de distintas provincias, sin una gran distinción en términos de cómo se presentaron a las elecciones en 2019.

- Sin embargo las posiciones no son uniformes…
- La distinción principal que hay hoy es entre quienes están a favor de las medidas que priorizan la salud, que también son una forma de proteger a la economía, y quienes quizás hoy no tienen responsabilidades de gobierno y limitan su accionar político a declaraciones o campañas en Twitter que a veces buscan instalar campañas que están muy lejos de la realidad.

- Hasta el momento la Argentina logró mejores resultados que Estados Unidos, Italia o Brasil en el combate de la pandemia ¿A qué lo atribuye?
- Es muy difícil hacer comparaciones con los países del Norte, donde hay distintos fenómenos, como la cuestión climática. Lo que planteó el Presidente y plantearon los expertos, que ante un virus de estas características es necesario reducir al mínimo los contactos para reducir al mínimo los contagios, se está verificando. Allí donde hay cuarentenas la velocidad del contagio disminuye o es menor que en los otros contextos.

-¿La situación de excepcionalidad que provocó la pandemia puede abrir la puerta a transformaciones más profundas, tanto a nivel local como global?
- La pandemia está provocando un efecto inmenso en el mundo, de todo tipo: pierden valor las empresas, baja el consumo de manera estrepitosa, baja el petróleo a niveles inauditos… por lo que no creo que el mundo en el que vamos a vivir después de todo esto sea igual al mundo que vivimos hasta ahora.

- ¿Cómo cree que va a ser ese mundo?
- Eso va a depender de los actores, de las decisiones políticas, de la confrontación entre prioridades y valores que puedan darse. Hay una chance, que me parece importante, de que se pueda construir un mundo más solidario, más centrado en el ser humano, menos centrado en todos los procesos de especulación financiera y sí en la solidaridad y en la justicia. Creo que hay que construir elementos, a nivel nacional e internacional, para fortalecer todas esas posibilidades.

- La evolución del coronavirus, la negociación con los acreedores externos, la continuidad o no del asilamiento preventivo… ¿Mayo es un mes clave para el gobierno?
- El gobierno asumió en diciembre con emergencia económica y social, con una situación muy grave; en marzo tuvo que declarar el asilamiento por la pandemia; en abril hizo la propuesta a los acreedores y en mayo tendrá esa respuesta, pero no creo que haya un mes clave, único. Hay un proceso político en un país que tiene las dificultades que todos los argentinos conocen y ese país, con todos esos problemas, se encuentra ahora con un mundo que está en una crisis de carácter global. Creo que esto es más de mediano plazo y largo plazo, no de corto plazo.

- ¿Cuáles son los principales desafíos para el día después de la pandemia?
- Los desafíos abarcan todas las dimensiones de la vida, desde aspectos sanitarios que tienen que ver con cómo preservar los nuevos hábitos hasta fortalecer la capacidad del sistema de salud, los procesos de la reactivación productiva, que van a ser muy desafiantes para la Argentina, los sistemas de protección social, que pueden ser repensados o rediseñados.

- ¿Qué tan difícil resulta pensar el futuro?
- Creo que la urgencia de la pandemia no hace muy fácil que podamos pensar el mundo del futuro pero al mismo tiempo creo que es un ejercicio fundamental. Hay que estar abiertos a analizar las mejores opciones para cada una de las grandes cuestiones, sin preconceptos, abiertos a lo que sea más justo, más igualitario y más democrático para la Argentina.

- Desde su conceptualización del peronismo, ¿qué peronismo expresa Alberto Fernández?
- Alberto Fernández es la síntesis de los más diversos peronismos que había antes de diciembre de 2019 y también de muchos otros sectores, fuerzas democráticas, fuerzas populares, que no se identifican como peronistas pero que son parte del campo popular. Si uno puede decir que en el peronismo siempre hubo distintas vertientes desde el 45 hasta la actualidad, también en distintos momentos se produjeron diversas síntesis de esas vertientes. Al igual que otras personas que encarnaron esa síntesis creo que Alberto Fernández es hoy la síntesis de las corrientes que se expresan en el Frente de Todos.