Mercosur: tras la dura reacción de sus socios, el Gobierno pide ahora negociaciones comerciales a "dos velocidades"

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En una dura contienda con sus socios del Mercosur, el Gobierno argentino manifestó el viernes 24 que no quería irse del bloque, pero que abandonaba las negociaciones comerciales que

se están manteniendo con Corea del Sur, Canadá, Singapur y el El Líbano. Entonces, los gobiernos de Brasil, Paraguay y Uruguay lo interpretaron como una ruptura y hasta amenazaron con consecuencias jurídicas en la unión aduanera. 

Este jueves, en otra reunión por videoconferencia de representantes del Mercosur, el Gobierno tuvo una posición más conciliadora, y al parecer también sus socios. Pero ninguno se movió de sus objetivos. Un comunicado de la Cancillería argentina dio cuenta de que el gobierno de Alberto Fernández pidió que las negociaciones ahora se produjeran "a ritmos diferenciados en la agenda de relacionamiento externo, teniendo en cuenta la situación económica interna de la Argentina y el marco internacional". Y además se acordó otro encuentro para el intercambio de más propuestas de salida a esta crisis para el martes 5 de mayo. Buscan "soluciones conjuntas",  dice el texto argentino. Hasta esta noche la presidencia pro tempore de Paraguay no se había pronunciado. El viernes pasado, la Argentina había dicho que se bajaba de las negociaciones.

​"En la ocasión, la Argentina ratificó lo expresado en la videoconferencia del 24 de abril respecto de la necesidad de avanzar en la búsqueda de soluciones conjuntas que permitan a los países del bloque avanzar a ritmos diferenciados en la agenda de relacionamiento externo, teniendo en cuenta la situación económica interna de la Argentina y el marco internacional". Al igual que la vez pasada, la reunión de este jueves estuvo encabezada del lado argentino por el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme, que ejerce como el coordinador nacional.

Lo que propone Argentina ahora es lo que se conoce como negociaciones a "dos velocidades". Unos siguen con los acuerdos y otro no pero no hay ruptura de esta unión aduanera de casi 30 años, que siempre marchó a los tumbos, pero que hoy se encuentra ante una fase de crisis política y económica. La administración de Fernández-Cristina Kirchner está en posición completamente distinta a la de los gobiernos liberales de Jair Bolsonaro, Mario Abdo Benitez y Luis Lacalle Pou.

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El choque por la ruptura de Argentina llevó incluso a Fernández a mantener una conversación con Lacalle Pou el martes, quien el día día anterior le mandó un whatsapp pidiéndole un llamado. En el mismo, de tono gentil, hablaron de coordinar políticas conjuntas frente al coronavirus -una de las excusas dadas por el gobierno para no negociar los acuerdos de libre comercio- . El presidente argentino habló de lo maltrecha que está la economía local y de lo dificil que considera establecer acuerdos en ese marco. Del otro lado, el diario El Observador informó que Lacalle Pou reiteró que quieren flexibilizar el Mercosur de una vez por todas. Y quieren acuerdos con terceros países. La cuestión está en una normativa mercosuriona que lo impide, la decisión 32/00. O lo hacen todos juntos o no se puede. Y si hace, es porque el bloque está roto. 

La polémica, interna y externa que generó la reunión viernes 24, generó también un fuerte enojo del Presidente con el canciller Felipe Solá por el manejo del mensaje y la confusión sobre el tema. Relegado a traer a los argentinos varados en el exterior tras el cierre de fronteras por el coronavirus, Solá debió comparecer el miércoles en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, donde dijo que Argentina no abandonaba el Mercosur.  "No se levantó de ninguna mesa".  insistió en que el gobierno de Alberto Fernández "no rompe el Mercosur" y que esa acusación "es un invento político".  "Ustedes necesitan un invento para hacer oposición. Están totalmente equivocados", afirmó, en respuesta a una pregunta formulada por senadores de Juntos por el Cambio. La posición hizo una fuerte crítica a la posición oficial. 

En su rechazo al acuerdo que negocia el Mercosur con Corea del Sur, el Gobierno cuenta con el apoyo de la Unión Industrial Argentina, que varias veces se pronunció sobre el tema. Pero no de otras cámaras, que le pidieron que revise su posición. Tampoco el campo acompaña y manifestó su preocupación. 

El comunicado de la Cancillería de este jueves señaló que los países acordaron que el martes 5 de mayo "se iniciará un intercambio de documentos para encontrar el mejor mecanismo que tenga en cuenta los intereses de cada país en las negociaciones externas, a sabiendas de que la mejor solución siempre será el resultado del acuerdo de todos los miembros. Asimismo, establecieron el jueves 7 de mayo como fecha para realizar la próxima reunión de coordinadores nacionales."

Indicó que la Argentina reafirmó al Mercosur como "mecanismo sustantivo de integración regional y planteó la necesidad de continuar profundizando la agenda interna del bloque en el entendido de que esta cuestió". Opinó también que esa agenda fue "desatendida en los últimos años", y que es "clave para el desarrollo de la competitividad de nuestros países y la proyección internacional."

El comunicado recordó que, pese a irse de los acuerdos que se estaban negociando, el país no se iba de los acuerdos delibere comercio firmados por el Mercosur con la Unión Europea y el EFTA, a los que le falta mucha letra y mucho acuerdo para ponerse en vigencia. 

"Respecto al eventual acuerdo con Corea del Sur, diversas entidades que representan a los sectores productivos manifestaron formalmente sus objeciones en relación con el dicho instrumento podría tener en el tejido industrial, sobre todo en el marco de la crisis global generada por el COVID 19. El Gobierno argentino dispuso como modalidad de trabajo para llevar adelante las negociaciones la consulta permanente con los sectores productivos a fin de incorporar sus puntos de vista", señaló el comunicado de Felipe Solá.