Coronavirus en Argentina: La parálisis en la pesca siembra incertidumbre en las Malvinas

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Si en las Malvinas se preparaban para un golpe a su economía por la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el daño que le puede ocasionar el COVID 19

no es menor. Es la incertidumbre por el futuro de los mercados pesqueros, cuyas ganancias constituyen el principal ingreso a sus arcas públicas.

En declaraciones de este fin de semana ejecutivos en las islas reconocieron un impacto severo sobre las operaciones en el sector.  

Por empezar, el Secretario de llamada Asociación de Empresas de Pesca en las Islas Falkland, James Bates, reconoció al semanario Penguin News que los principales mercados de pesca estaban paralizados en varios casos y que se había caído la demanda y los precios. Y que con ello recibían un golpe severo.

"¿Covid-19 ha tenido un efecto severo en la industria argentina? Mirando otras publicaciones de pesca, así como algunos artículos en MC, las noticias no son buenas en ningún lugar en este momento. "repreguntó tras la consulta de Clarín sobre el impacto en las islas. 

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Por su parte el consejero de la Asamblea Legislativa Barry Elsby reflexionó que "al igual que otros países, muchos de nuestros negocios se han visto afectados por el colapso de los precios del mercado", como ocurre con la industria de la lana, o los negocios cerrados como parte de la cuarentena. En las islas hubo hasta ahora 13 casos positivos de coronavirus, la mayoría de personal que trabaja en la base militar-aeropuerto de Mount Pleasant. "El cierre se produjo al final de nuestra temporada turística y aún es demasiado pronto para tratar de comprender el efecto que Covid tendrá en la próxima temporada", sostuvo Elsby y fue optimista. "Sin embargo, FIG puede ofrecer apoyo financiero a varias empresas locales en este momento y nuestras reservas de más de 2.5 veces el gasto anual significa que estaremos menos afectados que algunos países de la región". 

Sin embargo, aunque la crisis puede ser coyuntural, mientras duren las restricciones económicas de la pandemia -y por lo tanto se difícil de medir su alcance de largo plazo en las Malvinas- la pesca es el principal ingreso a las ricas arcas públicas del archipiélago. 

Entre un 50 y un 60 por ciento de un PBI de 164 millones de dólares (70.000 per cápita, uno de los más altos por ser sólo 3.300 habitantes) proviene de las licencias pesqueras que le rentan a empresas internacionales, y cuyos buques operan en la zona de disputa de soberanía con Argentina. Pero hoy, ese mercado, en el que mayormente navegan compañías contratadas por España, está en crisis por la pandemia del coronavirus. Los isleños son resistentes, se adaptan a todo tipo de condiciones. Y si bien, están viviendo sin los dos vuelos semanales que hacía Latam al archipiélago y no reciben un sólo turista de las decenas de miles que llegaban por año en cruceros y aviones -mientras duran las restricciones por la cuarentena- rechazaron una oferta de ayuda humanitaria que les hizo el secretario de Malvinas, Daniel Filmus.

Janet Robertson, gerente de Consolidated Fisheries Ltd, le dijo que la empresa que dirige se mantiene en contacto con los compradores para ir respondiendo a la crisis vigente. "Estamos en condiciones de resistir la tormenta hasta que las cosas comiencen a normalizarse, pero, por supuesto, es un momento preocupante para todos, especialmente para aquellos con mercados importantes en los Estados Unidos y Europa", dijo Clarín

Tal como sostenía el sitio de Mercopress, hoteles, restaurantes y comercios de Estados Unidos y Oriente se detuvieron y frenaron sus movimientos en las islas donde esperan que pronto se afloje el bloqueo. Aún así , sostuvo Mercopress, el gobierno del Reino Unido ofreció sostener durante la crisis a sus llamados Territorios de Ultramar. "No tenemos forma de saber en esta etapa cómo será el estado de la economía a medida que el mundo salga de esta crisis, por lo que estamos preparados para que los precios sigan bajando bastante tiempo ”, dijo Robertson, quien curiosamente es de origen argentino.  

Por su parte, Stuart Wallace, de la empresa Fortuna, dijo que si bien las pesqueras de calamares y peces estaban en cierta normalidad, la temporada del calamar ya terminaba y los grandes barcos se dirigirán hacia Vigo, España, su principal mercado. Pero reconoció que la situación operativa y de comercialización era preocupante. Su negocio "no es una fábrica donde simplemente se apaga. La mayor preocupación será "cuando lleguen nuestras acciones, que será en aproximadamente un mes, y todos sabemos que pueden pasar muchas cosas en ese momento. Normalmente, una gran demanda de nuestros productos sería atender bares y restaurantes en toda Europa. Por el momento todo eso está cerrado. Muchas más personas están preparando alimentos en casa, por lo que esa parte del mercado ha aumentado, pero no creemos que eso compense el segmento de mercado perdido. Pero, un mes es mucho tiempo en estos días y mientras tanto habrá cambios ", cambios sostuvo.

Y agregó: "No solo necesitamos saber sobre la demanda, sino que también debemos ser conscientes de la situación individual del cliente, de la actitud de los bancos y de lo que los competidores internacionales pueden estar haciendo. Somos afortunados de que, a diferencia de los productores de mariscos frescos, nuestro producto tenga una vida de almacenamiento, aunque, por supuesto, también tiene un costo