La ex guerrilla de las FARC pidió perdón por los secuestros en Colombia: Ingrid Betancourt, "emocionada" por el gesto

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La colombo-francesa Ingrid Betancourt, quien estuvo secuestrada seis años por la guerrilla de las FARC en la selva de Colombia, valoró el perdón público que le pidieron

los jefes de ese ex grupo armado, destacando que por primera vez sintió a seres humanos con "empatía y dolor".

La ex candidata presidencial, símbolo internacional del flagelo del secuestro, se emocionó con el gesto que tuvieron los ex guerrilleros de reconocer el daño y la "humillación" que les causaron a miles de personas que tomaron como rehenes.

"Esta última carta a mí sí me llegó, sentí que algo había cambiado (...) Mirando esas palabras que ellos usaron, por primera vez hablan desde lo profundo de su corazón", señaló a Blu Radio.

Liberada en una operación militar en 2008, Betancourt añadió que nunca antes había sentido "la humanidad" de los comandantes que la tuvieron secuestrada en condiciones crueles.

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"Por primera vez yo tengo en frente de mí seres humanos que no los tuve en la selva; en la selva yo tuve doctrinarios, tuve enemigos. Leo esta carta y digo aquí hay humanidad", comentó.

El 2 de julio de 2008, Ingrid Betancourt abraza a su mamá, tras ser liberada de manos de las FARC. Atrás, Juan Manuel Santos. Foto AFP

El 2 de julio de 2008, Ingrid Betancourt abraza a su mamá, tras ser liberada de manos de las FARC. Atrás, Juan Manuel Santos. Foto AFP

Después de terminar con un conflicto de poco más de cinco décadas, mediante un acuerdo negociado en Cuba, el ahora partido FARC está respondiendo ante un tribunal de paz por delitos atroces como el secuestro, el reclutamiento de menores y la desaparición de miles de personas.

El lunes Rodrigo Londoño, alias Timochenko. el último jefe de la rebelión armada y actual presidente de la fuerza política que lleva el mismo nombre de FARC, publicó una carta junto a sus compañeros del antiguo Secretariado -su máximo órgano- arrepintiéndose de los secuestros que calificó como un "gravísimo error".

La organización armada se financió con esa práctica y la usó como método de presión política.

"Este lastre (...) hoy pesa en la conciencia y en el corazón de cada una y cada uno de nosotros", agregó Londoño en el texto.

Ingrid Betancourt al momento de ser liberada. Foto Reuters

Ingrid Betancourt al momento de ser liberada. Foto Reuters

Betancourt, de 58 años, destacó el "valor" de los pasos que está dando la ex guerrilla y reafirmó su "decisión de perdonar".

El lunes, antes de conocerse la carta de perdón, la ex política había compartido su dura experiencia ante la Comisión de la Verdad, de carácter extrajudicial y surgida del acuerdo de paz.

Entonces descartó un encuentro cara a cara con los ex jefes rebeldes, alegando que no veía una "reflexión íntima" sobre el sufrimiento que le causaron.

Los ex guerrilleros que están rindiendo cuentas deben confesar sus crímenes y reparar a sus víctimas para no ir a la cárcel y recibir penas alternativas. Si incumplen, encaran condenas de hasta 20 años de prisión.

​Timochenko

Timochenko confesó este martes que llegó a "odiar" a la organización con la que combatió por 40 años, debido a las atrocidades que cometieron los rebeldes en su largo conflicto con el Estado.

Timochenko asumió en 2011 el mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y fue el último comandante de esa agrupación antes de su desarme.

Londoño, de 61 años, reiteró el mensaje de perdón y arrepentimiento que el ahora partido político FARC difundió el lunes y admitió que sus hombres secuestraron, reclutaron a la fuerza y obligaron a algunas mujeres a abortar.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos (c-i), conversa con el máximo líder de las FARC, Rodrigo Londoño, alias Timochenko (c-d), durante la ceremonia de abandono de las armas, en Junio de 2017. Foto EFE

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos (c-i), conversa con el máximo líder de las FARC, Rodrigo Londoño, alias Timochenko (c-d), durante la ceremonia de abandono de las armas, en Junio de 2017. Foto EFE

En el proceso de escuchar a las víctimas y reconocer la verdad sobre lo ocurrido ante un tribunal de paz, "se van configurando unas FARC que yo entro a odiar porque no tiene nada que ver con las FARC a las que yo ingresé", dijo a Caracol Radio.

El dirigente, que guió a miles de guerrilleros hacia la paz en 2016 tras cinco décadas de fallida lucha por el poder, aseguró en otras entrevistas que solo cuando llegó al mando comenzó a darse cuenta de la "descomposición" de la lucha rebelde.

La que fuera la organización insurgente más poderosa de América había expresado la víspera su arrepentimiento por el "dolor" que les infligió a las miles de personas que secuestró, en el mensaje más contundente de perdón desde el acuerdo de paz en 2016.

"Estamos haciendo una reflexión (...) uno va interiorizando eso, porque es difícil cuando uno ha defendido algo tantos años, creyendo en eso y tener que decir que estábamos equivocados, que eso no estaba bien", concedió el dirigente.

El gobierno de Colombia, con Juan Manuel Santos como presidente, y Timochenko por las FARC firman la paz en Cartagena, en septiembre de 2016. Foto AFP

El gobierno de Colombia, con Juan Manuel Santos como presidente, y Timochenko por las FARC firman la paz en Cartagena, en septiembre de 2016. Foto AFP

La ex guerrilla está respondiendo por delitos atroces ante la justicia especial creada a partir de los acuerdos de paz que permitieron la desmovilización de unos 13.000 rebeldes, incluidos unos 7.000 combatientes.

Los máximos responsables deben confesar sus crímenes y reparar a las víctimas de su fallida lucha por el poder, a cambio de un castigo alternativo a la cárcel y la posibilidad de ejercer la política.

Interrogado por el aborto forzado dentro de las filas rebeldes, Timochenko confesó haber negado en un comienzo este delito por considerarlo "propaganda para deslegitimarlos". Ahora "tengo la certeza de que sí hubo en ciertos sitios, que obligaron a las mujeres a abortar y me parece un crimen (...) que no tiene ninguna justificación", admitió.

En su declaración, Timochenko aseguró sentirse "impactado" por "la generosidad de las víctimas" y destacó que el duro testimonio de Ingrid Betancourt, secuestrada por las FARC, "incidió" en el arrepentimiento.

Fuente: AFP y Clarín

PB​