El histórico discurso de Patrice Lumumba que hace 60 años marcó la independencia del Congo

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La República Democrática del Congo celebra este martes los 60 años de independencia de Bélgica y también recodará a Patrice Lumumba, uno de sus héroes e icono de quienes exigen que

las antiguas potencias coloniales hagan frente a su historia. Patrice Émery Lumumba hizo historia el 30 de junio de 1960 con su discurso contra el racismo de los colonos en presencia del rey Balduino de los Belgas, durante la ceremonia oficial que marcó el nacimiento del Congo.

Denominado Zaire entre los años 1971 y 1997, el Congo es uno de los cincuenta y cuatro países que forman el continente africano. Su capital y ciudad más poblada es Kinshasa y es el segundo país más extenso del continente, después de Argelia. Limita con la República Centroafricana y Sudán del Sur al norte, Uganda, Ruanda, Burundi, y Tanzania al este, Zambia y Angola al sur, y la República del Congo al oeste.

"Hemos conocido la burla, los insultos, los golpes que debíamos padecer mañana, tarde y noche, porque éramos negros", dijo el entonces primer ministro congoleño en respuestas a las alabanzas del monarca a su antepasado Leopoldo II. La imagen de este "civilizador" y no "conquistador", en palabras de Balduino ese día, está actualmente en entredicho en Bélgica por su gestión del Congo colonial, en pleno movimiento mundial "Black Lives Matter".

Para conmemorar el 60º aniversario, la ciudad belga de Gante retirará el martes una estatua de Leopoldo II. Acusado de "matar más de 10 millones de congoleños" por el grupo "Reparemos la historia", sus bustos son blanco de ataques.

Patrice Lumumba, en 1960. AFP

Patrice Lumumba, en 1960. AFP

Lumumba, por su parte, tuvo derecho a una pequeña plaza bautizada con su nombre en pleno centro de Bruselas en 2018, a las puertas del barrio africano de Matonge.

"Es muy importante para que Bélgica pueda asumir su pasado colonial y para el orgullo de los afrodescendientes", explica Kalvin Soiresse, diputado en el parlamento regional de Bruselas de origen togolés.

En octubre de 1958, Lumumba creó el Movimiento Nacional Congolés (MNC), en Léopoldville (actual Kinshasa) y participó en la Conferencia Panafricana de Acra, que fue un punto de inflexión político esencial. Se reunió, entre otros, con el argelino Frantz Fanon, el ghanés Kwame Nkrumah y el camerunés Felix-Roland Moumié, quienes tenían en común que destacaban los efectos nocivos del regionalismo, el etnismo y el tribalismo, que, a su juicio, socavaban la unidad nacional y facilitaban la penetración del neocolonialismo.

Una estatua de Patrice Emery Lumumba en Kinshasa. AFP

Una estatua de Patrice Emery Lumumba en Kinshasa. AFP

El Congo se sumió en el caos con motines, secesiones e intervenciones militares belgas y de Naciones Unidas. El primer ministro Lumumba fue derrocado en septiembre de 1960.

Sus discretos llamados a la Unión Soviética en plena Guerra Fría habían enfurecido a Estados Unidos que temía perder sus suministros de cobalto congoleños.

El ascenso fulgurante de Lumumba terminó de manera abrupta seis meses y medio después de su histórico discurso, el 17 de enero de 1961. Derrocado, humillado, torturado, el mártir de la independencia, de 35 años, fue ejecutado a 50 kilómetros de Elisabethville (actualmente Lubumbashi) por separatistas de la región de Katanga y mercenarios belgas.

El 4 de septiembre de 1960, el Presidente Joseph Kasa-Vubu anunció en la radio la destitución de Lumumba y de los ministros nacionalistas, aunque no tenía ningún derecho constitucional a hacerlo; a la mañana siguiente lo reemplazó por Joseph Iléo. Sin embargo, Lumumba declara que seguirá en el cargo; el Consejo de Ministros y el Parlamento votan una moción para mantenerlo y, a su vez, Lumumba destituye al Presidente Kasa-Vubu acusado de alta traición.

Tras un golpe de Estado apoyado por el presidente Kasa-Vubu, el coronel Joseph Désiré Mobutu toma el poder. En diciembre de 1960, Lumumba se escapa de la capital para intentar tomar Stanleyville, región donde cuenta con numerosos seguidores. Sin embargo, hombres de Mobutu le siguen la pista. La CIA mediante una "Acción Ejecutiva" ordena su asesinato, para favorecer los intereses de las multinacionales estadounidenses. El agente de la CIA en el Congo es el espía Frank Carlucci. ​Lumumba es arrestado mientras pasaba el río Sankuru en Mweka y enviado al campamento militar de Thysville por orden de Mobutu.

Patrice Lumumba. AFP

Patrice Lumumba. AFP

El 17 de enero de 1961, Lumumba es ejecutado.

"Los lazos de la CIA con Mobutu se remontaban a 1960, el año en que la CIA planeó el asesinato de Lumumba. Un cable del 25 de agosto de 1960 al jefe de la estación de la CIA del entonces Director de la Central de Inteligencia, Allen Dulles, señalaba que "la destitución de Lumumba debe ser un objetivo primordial y urgente y que, bajo las presentes condiciones, debería ser una prioridad fundamental de nuestra acción encubierta". Antes de que pudiera concretarse el plan de la CIA, Lumumba fue asesinado por otro grupo de seguidores de Mobutu", según relata Bob Woodward en "Las guerras secretas de la CIA (1981-1987)".

"Lumumba se convirtió rápidamente en un mártir de la descolonización, en un héroe para todos los oprimidos de la Tierra, en un santo del comunismo sin dios", resume David Van Reybrouck en su trabajo "Congo, una historia".

"Este estatus se debía más al horrible final de su vida que a sus éxitos políticos" con solo dos meses y medio en el poder, matiza el referente belga sobre la historia del Congo.

Bélgica reconoció su "responsabilidad moral" en el asesinato de Lumumba a partir de 2001 tras una comisión de investigación parlamentaria. El parlamento belga estudia ahora poner en marcha otra sobre la colonización del Congo, Ruanda y Burundi.

Este martes se recordará la figura de Lumumba en su propio país, pero sin ninguna ceremonia a causa de la pandemia de la COVID-19. Las autoridades anunciaron una jornada de "meditaciones".

En Kinshaha, su estatua, con la mano derecha levantada hacia el cielo, parece arengar a los automovilistas en medio del inmenso bulevar que lleva su nombre entre el aeropuerto y el centro de la ciudad.

Y, en el paisaje político, subsiste un pequeño Partido Lumumbista Unificado y algunas personalidades perpetúan su legado nacionalista, como el ex portavoz del presidente Joseph Kabila (2001-2019), Lambert Mende.

"Ser lumumbista hoy significa liderar la lucha para que el Congo sea libre de escoger a sus socios económicos en función de sus propios intereses", afirma Mende, que denuncia el "neocolonialismo" de los "socios occidentales" de la RDC.

¿Y dónde queda Lumumba para los menores de 20 años, la mitad de los más de 80 millones de congoleños? En el liceo, su historia se enseña de forma "concisa", reconoce el profesor Egide Mawaso.

La cuestión es sensible. En su caída, a Lumumba le traicionaron otros padres de la independencia, como su jefe de Estado mayor, Mobutu, el futuro dictador (1965-1997).

La propia URSS, además, mantuvo vivo el mito del Lumumba comunista, dando incluso su nombre a una universidad en Moscú que acogía a estudiantes africanos procedentes de "países hermanos".

"Él repitió en varias ocasiones que era nacionalista y no comunista", asegura el investigador Jean Omasombo, que denuncia la "propaganda colonial" que lo presenta como un agente soviético. El debate, seis décadas después, continúa.

Fuente: AFP y Clarín