Condenaron al ex premier de Francia, François Fillon, a cinco años de cárcel por fraude

Internacionales
Lectura

Una dura condena para el ex primer ministro francés y ex candidato presidencial, Francois Fillon, su esposa galesa, Penélope y su ex asistente parlamentario, Marc Joulaud por defraudar a la

target="_blank" href="/asamblea-nacional" alt="asamblea-nacional" title="asamblea-nacional" target="_blank">Asamblea Nacional y al Estado francés. En una sentencia que fue apelada inmediatamente, la justicia francesa los consideró culpables de “desvió de fondos públicos, complicidad y ocultamiento”. Unos cargos que implican una condena de 5 años de prisión para el ex premier conservador, 2 de ellos en cárcel cerrada, una multa de 375.000 euros y una pena de elegibilidad de 10 años como funcionario público o político .

Los fondos desviados por Fillon para su esposa y sus hijos ascienden a 1.156.000 euros, según la justicia francesa. Los inculpados deberán devolver más de un millón de euros, por daños e intereses, al reembolsar las sumas a la Asamblea Nacional.

Su esposa Penélope, que firmó tres veces un contrato de asistente parlamentaria de su marido y su suplente en la región de Sarthe y jamás ejerció esas funciones, más Marc Joulaud, su asistente entre 1998 y el 2013, fueron condenados a tres años de prisión suspendida y una multa de 375.000 euros, más dos años de ilegibilidad.

La presidente del tribunal correccional de Paris, Nathalie Gavarino dijo en su sentencia que el ex candidato presidencial Fillon, cuyo escándalo financiero permitió a Emmanuel Macron ser elegido jefe de Estado, “había hecho prevalecer su interés personal por sobre el interés común”, con el objetivo de “el enriquecimiento personal” y su acción contribuyó a “horadar la confianza de los ciudadanos”.

Fillon, en tanto “depositante de la autoridad pública o a cargo de una misión del servicio público, ha faltado a su deber de probidad y de ejemplaridad”, al buscar embolsar en forma fraudulenta “complementos de remuneración” explicó el tribunal de Paris.

Francois Fillon, que fue primer ministro, ministro de trabajo y mano derecha de Jaques Chirac y de Nicolás Sarkozy antes de ser candidato presidencial, permanecerá libre hasta que se resuelva la apelación. Ha abandonado la política para dedicarse a las finanzas.

Su esposa Penélope fue elegida ayer consejera municipal en su comuna de Sarthe. Marc Joulaud, el ex asistente parlamentario, era el alcalde de Sablé sur Sarthe y fue derrotado el domingo en las elecciones municipales pero resultó elegido consejero municipal. Si la apelación confirma las condenas, ni Penélope ni él podrán ejercer sus cargos.

Con máscaras sanitarias, el matrimonio Fillon asistió a la sesión del tribunal en la mañana de este lunes, cuando fueron condenados. Los jueces consideraron que los contratos firmados por Penélope “no tenían ninguna consistencia” ni “respondían a ninguna necesidad”.

El escándalo estalló tres años atrás, en plena campaña electoral y cuando Fillon era el favorito para ganar la elección presidencial en Francia, en el 2017. El caso Fillon fue revelado por la revista satírica Le Canard Enchainé en la campaña y fue producto de una filtración a la prensa. Fillon sospecha de la intervención en las presiones sobre la instrucción del proceso del ex presidente Nicolás Sarkozy, su adversario en su partido.

Tras la condena, los Fillon se fueron del tribunal sin hacer declaraciones. Pero fue su defensa la que denunció “las condiciones escandalosas” de la instrucción y es la razón por que van a apelar las condenas y exigir un nuevo proceso, sin interferencias.

El doctor Antonin Lévy, abogado del ex primer ministro, inmediatamente anunció que la defensa del trío va más allá de la apelación. “Va a haber un nuevo proceso. Es más que necesario por las condiciones ridículas en que esta investigación se produjo, las condiciones escandalosas en que esta investigación se realizó, las condiciones sorprendentes en las que estas investigaciones han sido conducidas”, argumentó.

Francois Fillon y su esposa Penelope, en tribunales. / EFE

Francois Fillon y su esposa Penelope, en tribunales. / EFE

El tribunal correccional de Paris rechazó reabrir el debate judicial, como lo exigían los abogados del clan Fillon. Estos reclamos se debían a que la ex procuradora de la fiscalía nacional, Eliane Houlette justificara esta reapertura porque denunció que había recibido “enormes presiones de la jerarquía cuando se conducía la investigación sobre Fillon”. La presidente del tribunal Nathalie Gavarino mencionó la existencia de las presiones pero ellas no retardaron la sentencia. Nada la obliga a hacerlo aparentemente. Ella estimó que los contratos a favor de sus hijos, cuando Fillon era senador de París, están “desprovistos de materialidad”.

Los jueces consideran que, si bien Penélope hizo la opción de sostener la carrera política de su marido, nada permite establecer en el dossier judicial que “haya realizado trabajos dignos de consideración” por las importantes remuneraciones que recibió. Al mismo tiempo, la presidenta del tribunal recuerda que la señora Fillon declaró a un diario británico “jamás haber trabajado con su marido” y que nunca había encontrado otros colaboradores de su marido, que no fueran el y su asistente parlamentario.

“La contribución de la señora Fillon al mandato de su marido fue esencialmente intelectual, lo que habría significado una remuneración. Pero esta eventual contribución no supera la transmisión física del correo, algunas anécdotas personales, la presencia en manifestaciones locales. La remuneración, que absorbe el máximo de fondos posible de una remuneración parlamentaria, se trata de un empleo familiar, sin proporción con sus actividades”, sostienen en la sentencia.

Otro de los argumentos fue que Penélope Fillon escribió cinco artículos para Revue des deux mondes, de un amigo de su marido, del que sólo dos fueron publicados. Tampoco ellos convencieron a los jueces que ella fuera consejera literaria.

Ante las acusaciones de la fiscal Houlette sobre presiones recibidas durante su trabajo “desde la jerarquía”, el presidente Emmanuel Macron se ha visto forzado a pedir la intervención del Consejo Superior de la Magistratura en el caso Fillon.Lo que está en juego es sobre toda la independencia de la justicia en estas horas.