Coronavirus en Europa: Bélgica ya prepara el reconfinamiento ante una posible "segunda ola" de contagios

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Llegó mayo. Y con mayo y la subida de las temperaturas en Bélgica. Marie Therese Husson, que sigue en su apartamento de las Islas Canarias

desde que voló en febrero a las islas y allí ha vivido el confinamiento por el coronavirus, contaba esta semana que estaba buscando ya cómo volver a Bruselas, donde vive su hija, su yerno y sus nietas: “Es hora de volver”, decía. El sábado pensé mandarle un mensaje y después me arrepentí: “No le voy a estropear el primer día de desconfinamiento en el sur de Tenerife, ahora que la mujer podrá salir a pasear a la playa”.

Se iba a enterar igual. Porque desde Bélgica las noticias del fin de semana ya no eran sobre el desconfinamiento, la próxima apertura de las tiendas el día 11 de mayo o la vuelta a los colegios de los alumnos del último curso de primaria el día 18 para preparar su examen de reválida para secundaria. Los belgas hablaban el sábado y el domingo de la vuelta atrás, del reconfinamiento. Confinamiento, desconfinamiento, reconfinamiento y así hasta que haya una vacuna.

Erika Vlieghe, presidenta del grupo de expertos belgas responsable del plan de desconfinamiento, confió en una entrevista al diario francófono ‘Le Soir’ que el país ya se prepara para volver a confinarse. Vlieghe cree que es prácticamente inevitable que haya al menos otra oleada de contagios y que no tiene que ser obligatoriamente en el otoño europeo: “Nuestra duda es sobre su amplitud y no hay que esperar a que sea en otoño, podría ser en verano. Nuestro trabajo ahora será vigilar y frenar el entusiasmo de reabrir la sociedad demasiado rápido. Y prepararnos para una segunda oleada de contagios”.

Vlieghe es especialista en medicina interna y enfermedades infecciosas del Instituto de Medicina Tropical de Amberes. Es también la jefa de la Unidad de Enfermedades Tropicales del Hospital Universitario de Amberes, profesora de enfermedades infecciosas y una de las grandes expertas belgas en salud pública con experiencia en Europa y en varios países africanos. En octubre de 2014 fue la encargada de coordinar el plan belga sobre ébola.

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Los expertos coordinados por Vlieghe trabajan así ya sobre las medidas de reconfinamiento. Saben que lo hacen con tiempo, no como se hizo en marzo, y que la segunda oleada avisará con tiempo: “No va a llegar de un día a otro, la veremos llegar”, confía Vlieghe en la entrevista. Creen que no tendría por qué repetirse el escenario de los últimos meses, que los países más afectados podrían ser otros e incluso las regiones más afectadas dentro de cada país. Vlieghe cree que “algunos países que han desconfinado de forma más o menos entusiasta han tenido que dar marcha atrás, como Japón, Taiwán o Singapur”.

Vlieghe no es la única en Bélgica que asegura que a partir de ahora viviremos un desconfinamiento temporal y que habrá que volver a encerrarse. Yves Van Laethem, experto en enfermedades infecciosas del Hospital CHU Saint-Pierre, el mayor de Bruselas y el de referencia en Bélgica para las crisis más graves, como cuando se repatrió a enfermos de ébola, cree que lo más probable es la vuelta al confinamiento. Este experto explicó a la red de diarios regionales del grupo Sudpresse que “si la crisis vuelve y golpea fuerte habrá que volver a confinar pero entonces podrá hacer falta aplicar medidas más drásticas como en China”.

“¿La gente respetará un segundo confinamiento?”, le preguntan a este experto: “Creo que cuando la gente vea que vuelve a subir el número de fallecidos y que los hospitales se van llenando, entonces respetará las nuevas medidas”.

Marie Therese Husson tal vez dude si volver, aunque la última vez que hablamos decía que casi tres meses después extrañaba a su familia. Vlieghe le deja un mensaje: “En verano mejor vamos imaginando cómo ir de vacaciones en nuestro país, pero eso también habrá que organizarlo, no podemos enviar a todo el mundo a las playas o a las Ardenas”, los montes del sur de Bélgica, paraíso para actividades al aire libre. Tenerife, uno de los principales destinos del turismo belga (antes de la crisis había entre ocho y diez vuelos diarios desde los aeropuertos belgas a la mayor de las Islas Canarias), tendrá que esperar.