Coronavirus: bolsonaristas atacan una protesta de enfermeros en Brasilia

Internacionales
Lectura

El Consejo Regional de Enfermería del Distrito Federal de Brasil anunció que va a procesar a tres personas que

agredieron a profesionales de la salud que se manifestaban en la Plaza de los Tres Poderes, frente al Palacio del Planalto, la sede de la presidencia brasileña, el viernes 1 de mayo.

Los enfermeros y enfermeras que trabajan en el servicio de salud de la ciudad de Brasilia se manifestaban en reclamo por mejoras salariales y mayor cantidad de insumos médicos de protección para el personal de salud y fueron agredidos por fanáticos bolsonaristas.

Actualmente Brasil registra cincuenta y cinco trabajadores y trabajadoras de enfermería muertos por Covid-19 a causa de la falta de insumos básicos de protección. “En algunos estados de gran magnitud no logran cubrir la cantidad de elementos de protección y aquellos que los tienen los deben reutilizar debido a su faltante”, argumenta Izabella Araujo Morais, enfermera que participó de la manifestación y que trabaja en el Hospital Regional de Asa Norte, el establecimiento de referencia para atención de pacientes de Covid-19 en la ciudad de Brasilia.

La manifestación se desarrolló en la Plaza de los Tres Poderes, frente al Palacio de Planalto, sede gubernamental del Gobierno Federal del Presidente Jair Bolsonaro. Setenta enfermeros y enfermeras con sus barbijos y delantales se ubicaron en la plaza sosteniendo cruces negras y en silencio hicieron visibilizar un reclamo que ya lleva meses de existencia.

Sin embargo la protesta pacífica y silenciosa fue interrumpida por un grupo de fanáticos bolsonaristas que comenzaron a insultar al personal de salud que se estaba manifestando. Al grito de “analfabetos funcionales a Venezuela”, los comenzaron a acusar de enterrar cajones vacíos para socavar el poder del Presidente Bolsonaro. Fueron agredidos e insultados y acusados de inservibles porque no eran médicos sino “secretarios de los verdaderos profesionales de la salud, que son los médicos”.

“Sentí una enorme impotencia porque no podíamos hacer nada más que quedarnos parados y dejar que nos sigan insultando y también sentí miedo por la violencia que suelen ejercer contra aquellas personas que no piensan como ellos”, expresa Izabella.

La protesta organizada por los trabajadores y trabajadoras y apoyada por el Consejo Regional de Enfermería del DF (COREN), el Sindicato de Auxiliares y Técnicos en Enfermería del Distrito Federal y la Asociación Brasileña de Enfermería en Cuidados Intensivos (ABENTI) fue gestándose a través del boca en boca entre gente conocida. No querían algo multitudinario para poder controlar el distanciamiento social, y por eso fueron muy cautelosos a la hora de viralizar las acciones de protesta.

“La exposición frente a este virus sin insumos básicos nos está matando y estamos asustados como cualquier persona que ve con seriedad lo que está sucediendo, y sin embargo seguimos asistiendo a los pacientes. No queremos ser héroes, queremos que respeten nuestro trabajo y que nos brinden los elementos necesarios para seguir cumpliendo con nuestro deber de salvar vidas”, señaló Marcela Vilarim Muniz, trabajadora del Hospital de Base del Distrito Federal.

Actualmente en Brasil se calcula que son 2,2 millones de profesionales de enfermería en la primera línea de atención a pacientes internado por Covid-19. De esa cifra hay 4602 con licencia por ser portadores del virus y ya son más de 5708 los centros de salud que registran la mayor cantidad de personal médico contagiado, según cifras proporcionadas por las asociaciones y sindicatos de enfermería.

Además hay una disparidad en el manejo de la crisis sanitaria en los diferentes Estados producto de la decisión del presidente Bolsonaro que está en contra de la cuarentena y decidió que el costo político de la crisis sanitaria debía ser asumido por los Gobernadores, a quienes sabotea cada vez que intentan tomar medidas de prevención recomendadas por la OMS.

Tal es el caso del Estado de Maranhão que, luego de adquirir una partida de respiradores de China, el Presidente se los confiscó en represalia por no seguir con sus recomendaciones, o el Estado del Amazonas, cuyo gobernador no pudo conseguir un flete para la adquisición masiva de cajones. Al colapso del sistema de salud debe sumársele el colapso de sus cementerios como así también de los insumos necesarios para enterrar a sus muertos.

La ausencia del Estado Federal en la determinación de medidas, la incitación al fanatismo y la violencia, la desprotección del personal de salud, la disparidad de las decisiones políticas en un país donde se profundizó la desigualdad social, y el sabotaje hacia aquellos Estados que quieren mitigar las consecuencias de la pandemia, es la receta letal que va a dejar a un Brasil devastado frente a un virus que no da tregua.

*Licenciada en Ciencia Política. Integrante de Agenda Argentina.

SF