El rey del aislamiento social: hace 87 años nació el enigma del Monstruo del lago Ness

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El 2 de mayo de 1933, el diario escocés The inverness Courier saltaría a la fama

mundial al publicar un detallado artículo en el que habló de un “una criatura” y un “extraño espectáculo en el lago Ness”, unos 270 km de Edimburgo. Según esa nota, una pareja local dijo haber visto una bestia enorme "rodando y sumergiéndose por completo un minuto, su cuerpo se asemeja al de una ballena, y el agua cae en cascada y se agita".

Según el diario, un conocido empresario, que vivía cerca de Inverness, y su esposa conducían a lo largo de la costa norte del lago, no lejos del muelle de Abriachan, cuando se sorprendieron al ver "una tremenda agitación en el lago que anteriormente había estado tan tranquilo como el proverbial molino de agua".

El avistamiento ocurrió a menos de una milla de la costa, dice el diario y continúa: “Pronto, sin embargo, desapareció en una masa de espuma hirviendo. Ambos espectadores confesaron que había algo extraño en todo el asunto” porque “aparte de su enorme tamaño, la bestia, al dar el paso final, envió olas que fueron lo suficientemente grandes como para haber sido causadas por un vapor que pasaba”.

La pareja esperó casi media hora con la esperanza de que el monstruo, si eso era lo que era, saldría a la superficie nuevamente. Sin embargo, eso fue lo último que vieron. A partir entonces, la historia del "monstruo" (un apodo elegido por el editor del Courier) se convirtió en un fenómeno mediático y un enigma que ha ocupado incluso a los investigadores de las más prestigiosas universidades del mundo. Los diarios de Londres enviaron inmediatamente corresponsales a Escocia y un circo ofreció una recompensa de 20.000 libras esterlinas por la captura de la bestia.

monstruo del lago ness

Ochenta y siete años después de esa noticia la pandemia del coronavirus también afecta al Centro de Exposición del monstruo del Lago Ness en Escocia, que se vio obligado a cerrar por un tiempo. "Si ‘Nessie’ pudo evitar el contacto social durante 15 siglos, estoy seguro de que podremos arreglárnoslas durante unas semanas", señaló David Bremner, copropietario del Centro de Exposición del Lago Ness, un museo que desde hace 30 años está dedicado a la legendaria criatura.

Este turístico centro, que describe al monstruo del Lago Ness como un "campeón del distanciamiento social desde el año 565", exhibe en sus salas las historias, engaños e investigaciones que sobre la leyenda. "Siguiendo el consejo del Gobierno durante la pandemia de la Covid-19, las salas dedicadas a la exposición, junto con la zona de la tienda del museo, el Café Cobbs y el hotel Loch Ness, permanecerán cerrados hasta nuevo aviso", anunció el centro.

La historia del monstruo se remonta a hace 1.500 años, cuando se dice que un misionero irlandés avistó al monstruo y, desde entonces, más de un millar de personas afirman haber visto a una bestia acuática de cuello largo y protuberancias que sobresalen del agua, un enigma que parece más cerca de resolverse. Pero la presunta existencia de este fenómeno no se expandió mundialmente sino hasta la publicación del Courier Inverness.

En las décadas posteriores, hubo docenas de intentos de alto perfil para demostrar la existencia del monstruo y numerosas fotos de pésima calidad. En 2003, la BBC financió una búsqueda exhaustiva un sonar, que no encontró nada. Tres años después, tras una extensa investigación, un paleontólogo escocés concluyó sencillamente que "Nessie" era el elefante de un circo ambulante que nadaba en las aguas del lago.

Más recientemente, un grupo de investigadores internacionales que rastreaba con un robot submarino el fondo del lago se sorprendió al ver, precisamente en el lugar del mito del monstruo del lago Ness, una forma similar a la de un animal prehistórico de varios metros de largo. Pero tuvieron que cambiar de parecer porque no se trataba de "Nessie", sino de un objeto escénico, el modelo de la legendaria bestia escocesa usado en el filme de 1970, "Vida privada de Sherlock Holmes", dirigido por Billy Wilder, que se hundió durante la elaboración de la película. "Hemos encontrado un monstruo pero no el que la gente se esperaba", dijo el experto de "Nessie", Adrian Shine.